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— La estrategia.
La planificación del modo más adecuado de proceder y la organización bien
razonada de todos los recursos de que disponemos pueden ser, sin duda,
determinantes. Hay estrategias, recetas o formas de proceder que nos garantizan
el éxito en diferentes metas u objetivos; por eso es tan importante diseñarlas.
— La fe en el éxito.
La ilusión, el entusiasmo y la pasión son los detonantes que siempre se dan la
mano y arrastran a la acción de forma coordinada y conjunta. “Pueden porque
creen que pueden”, decía Virgilio. Y es que sólo creyendo firmemente en uno
mismo y en las propias capacidades y valores se está en la mejor disposición de
lograr algo. La fe en lo que somos y en lo que podemos llegar a ser determina
con bastante exactitud lo que seremos en realidad. Nuestra fe, nuestra ilusión,
deben ir propulsadas por la pasión, esa arrolladora fuerza interior que
pulveriza las dificultadas y desconoce la palabra imposible. Esta pasión esta
encaminada como energía canalizada y alentada por una noble e incontenible
obsesión, la misma que llevo a Thomas Alba Edison, a fabricar diez mil bombillas
defectuosas hasta que consiguió dar con la bombilla perfecta.
— Una escala de valores morales.
Es necesario contar con una escala de valores o juicios de carácter ético, y
moral práctica, que nos sirvan para juzgar lo que está bien y lo que está mal;
lo que verdaderamente importa, lo que realmente merece nuestros esfuerzos,
desvelos y sacrificios.
—La fuerza, la vitalidad, el vigor físico y psíquico.
No hay que dormirse en los laureles, sino buscar incansablemente nuevas
oportunidades que aprovechar al máximo. Esta es una de las características de
las personas eficaces, quienes saben, además, hacer del buen empleo del tiempo
su principal aliado.
— Las buenas relaciones con los demás.
Sentirse apoyado. Entendido y valorado por las “personas adecuadas” que nos
activan a ser activos y emprendedores y hacer oídos sordos a los mensajes
desalentadores y pesimistas de los temerosos y los desconfiados. ¿Quiénes son
“personas adecuadas”? Las que mantienen una contagiosa actitud mental positiva,
pues están habituadas a vencer dificultades, tienen ideas bien claras sobre sus
objetivos, poseen gran vitalidad psíquica, nos arrastran a la acción con su
ejemplo y nos sirven de inapreciable modelo que imitar.
Despójate de los temores del pasado; cada cual se labra su felicidad o su
desgracia. Eres tú quien eliges y sentencias tu vida con tus acciones, con tu
conducta.
Finalizamos con una frase de O. S. Marden para leerla cada día, nada más
levantarte: "Procura que todas las ocasiones sean una gran ocasión, por que no
puedes decir cuando el destino puede tomarte las medidas para un puesto más
alto".
¡Ama lo que tienes! Es bueno que desees algo mejor que lo que posees
actualmente, pero no le restes valor a lo que has ganado hasta ahora con tanto
sacrificio.
¡Ama lo que eres! No importa el rol que desempeñes, ama lo que haces; busca lo
positivo que tiene cada cosa. Rodéate de personas optimistas; sus vibraciones te
llegarán.
¡No hagas caso del "qué dirán"! Intenta ser siempre tú. Da lo mejor de ti cada
día; lo importante es llegar a la meta, no es el tiempo que tomes en arribar. En
la vida hay recompensa para todos. En cada paso que des deja tu huella. Hay
personas tímidas y silenciosas que han dejado grandes huellas, porque el tesoro
no está en "decir", sino en "hacer"
¡Ama con el corazón! Cuando es éste quien habla, las palabras sobran.
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